En el ámbito de la atención a las personas con discapacidad mental, en la Argentina rige un modelo de institución que en la mayoría de los casos no responde a las necesidades básicas de las personas discapacitadas intelectualmente. Es habitual encontrar grandes instituciones que albergan a cientos o miles de personas, las cuales viven en un estado de semi-abandono.
Esta situación que forma parte de nuestra realidad social nos ha impulsado a llevar adelante nuestro proyecto. En consonancia con las nuevas tendencias legislativas a nivel mundial, creemos que la persona con discapacidad mental requiere de un ámbito de contención familiar que fomente su integración en la comunidad y la sociedad en general.
Luego de un largo proceso de maduración y reflexión, en 2003 la Comunidad del Arca abrió sus puertas en nuestro país. A lo largo de este tiempo fuimos avanzando en el desarrollo de distintos sectores y espacios de participación.